NOVENA 8-PLAN DE DIOS: DIFICULTADES SUPERADAS, ECONOMÍA
PLAN DE DIOS: DIFICULTADES SUPERADAS, ECONOMÍA
Ya de tiempo atrás nuestros ojos estaban fijos en la misión de Wuhu: el estar allí establecidos los PP. Jesuitas, quienes siempre nos habían acompañado; el tener tan bien organizada aquella misión y conocer ya a algunos de los misioneros, todo era motivo para que deseáramos romper el primer vuelo en aquella dirección.
Sabíamos que algunos PP. deseaban tener allá religiosas y que la fundación de un Colegio juntamente con la formación de Vírgenes Presentandinas ofrecía un campo vastísimo para el apostolado.
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| COMPOSICIÓN DE FUTURAS ALUMNAS CHINAS. |
Sólo faltaba lo que suele faltar siempre: capital para
edificar un Colegio cual convenía a aquella misión. Siguieron, para
lograrlo, las calladas penitencias y oraciones y un buen día nos hablaron de
una señora desconocida que se sentía impulsada a hacer algo por las misiones. quería
hacer una obra estable y de fruto.
El buen Padre que nos mostró este rayito de luz añadió que él pensaba proponer a la señora desconocida varios grandiosos proyectos como Universidades, Asilos, etc. todo en tierras de misión y que entre todos esos proyectos incluiría el nuestro.
Recuerdo muy bien que una de las Religiosas de
Bérriz me dijo que sentía una especie de seguridad de que aquella señora se
inclinaría por el Colegio de Wuhu y esta sería una evidente manifestación de la
voluntad divina.
Así fue: la bienhechora de la misión de Wuhu no prometió; dio
al punto todo el capital que le dijeron ser necesario para la obra y lo dio en
tan buena sazón que el Vicario Apostólico de Anhwei, en vista de tanta
generosidad aceptó nuestro ofrecimiento.
Decir la impresión de sobrenatural espanto que este cúmulo de circunstancias portentosas nos produjeron, es algo imposible.
Dios
intervenía una vez más con su milagrosa providencia patentizando que la obra
nuestra Él tomaba por suya y así la llevaba adelante con fortaleza suavísima y
del todo admirable.
Así quedó asentada la primera fundación misionera de Bérriz.



Una vez más Dios interviene de la manera más inesperada. La economía que es algo difícil de obtener se soluciona gracias a la generosidad de una señora desconocida. Esto garantiza a las hermanas de que "la obra nuestra Él tomaba por suya y así la llevaba adelante con fortaleza suavísima y del todo admirable".
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