2013/09/14

Viaje misionero alrededor del Mundo: 8-Siguen buscando casa





 El tiempo se está pasando con la búsqueda de la casa el Tokyo; tiene que visitar
a las Hermanas...sigue su búsqueda activa, hasta que por fin encuentra la solución...


OCTUBRE 5 (viernes). —Por primera vez sentimos un ligero terremoto. Hace el efecto de la trepidación del barco cuando la hélice empieza a moverse.



OCTUBRE 6 (sábado). —Nos ofrecen una casa recién construida, monísima, por 120 yenes al mes. Por si nos conviene; por si lo del Sr. Arzobispo fracasa, vamos a verla.



Vamos a pie y, en la misma calle de este Colegio de Futaba, vemos una casa, también desalquilada, bastante capaz, de un solo piso y con largas galerías. Es oscura, porque han edificado alrededor dejándola ahogada, y no sé si es por la poca luz, me hace el efecto de que tiene que ser húmeda. En cambio, me seduce el jardincito que tiene rodeando la casa; es pequeño, pero muy mono. Es cara. Piden 180 yen y tiene la en­trada muy escondida: lo demás, la fachada es genuinamente japonesa...



Vamos a la otra: a la que teníamos que ver, ojeada por Naito, Está en una buena calle , no muy concurrida y aún no la han terminado: iQué bonita! Tiene el aspecto de un chalecito medio japonés, con dos pisos. Está edificada en una altura y sobresale por encima de los otros edificios; así es que está llena de sol y alegría. Quedamos entusiasmadas y decididas a alquilarla si lo de Sekiguchi no resulta, como tememos.

Trazamos nuestros planes : mañana irá el P. Fáber a Palacio; dirá que hemos encontrado una casa muy a propósito, nos dirán que les parece muy bien, y en dos días amueblamos la casita y dejamos instaladas a las Madres antes de salir para las islas. ¡Cuánto gozamos con este programa!



OCTUBRE 7 (domingo). —Hacemos retiro. Visita del P. Fáber: nos dice que la profesora de francés de la Emperatriz, Vizcondesa de Lasalle, quiere dar lecciones de español y que acaso sea discípula nuestra...



OCTUBRE 8 (lunes). —El P. Fáber trae triunfante la admisión escrita del Sr. Arzobispo, que quiere, además, que edifiquemos en sus terrenos... Te Deum laudamus! Por la noche, sin pérdida de tiempo, hacemos los planos.