NOVENA 5- UNA NIÑA INTERCESORA
5- UNA NIÑA INTERCESORA
Al morir, sin que nadie se lo sugiriera, tomó el Crucifijo en
sus manos y ofreció sus padecimientos y su muerte por la conversión del mundo infiel,
y por la santificaci6n de los misioneros, en especial por aquel jesuita apóstol
de China que meses antes se había despedido del Colegio.
Yo no sé lo que esta criatura angelical llevó a cabo en el cielo, pero diríase que se propuso intensificar la acción misionera desde allá; perfeccionar lo que tan bien había empezado en el Colegio y ciertamente lo consiguió.
Debió de ser esta muerte muy preciosa a los ojos de Dios porque, a raíz de ella, empezó a florecer aún más el movimiento misionero de la Casa.
Lo grande del caso es que, contra lo que ordinariamente sucede, el
movimiento misionero fue del Colegio al Convento: una especie de contagio inevitable que,
al flotar en la atmósfera del Colegio pasó a la Comunidad rápida y eficazmente.



"Pedid y recibiréis". "Todo lo que pidáis en mi nombre se concederá". "Padre, te pido por los que creerán en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, para que el mundo crea que tú me has enviado"...
ResponderEliminarEn todas las obras grandes está la oración, en especial la que llamamos de intercesión. Esto es lo que hizo Jesús y sigue haciendo ahora. Esto es lo que hizo esta niña, orar y ofrecer su vida por el movimiento misionero que comenzaba en su Colegio y en el Convento de Bérriz. Oremos pues por nuestros hermanos y hermanas del mundo entero.