2012/12/29

Mensaje de MM Maturana: MARÍA


Que Margarita María, nos ayude a entrar en ese camino nuevo, sencillo y sublime...
Y que María nuestra Madre nos enseñe esas clases particulares que tenía con su fiel alumna para aprender a:
-Vivir de amor
-Vivir en perfecta pureza
-Vivir desprendida de todo.
Nos unimos en una oración común, los unos por los otros.

Viaje misionero alrededor del Mundo: 4-UNAS HORAS EL HONG KONG





Nos habían anunciado que llegaríamos a las siete de la mañana. Mucho antes del amanecer ya estábamos en pie la colonia religiosa con intención de participar en la Eucaristía, a las cinco y media, antes de que los comerciantes y cargadores, piratas pacíficos del puerto, se lanzasen al abordaje del buque.
La concurrencia de fieles aumenta con dos pasajeros más: un joven estudiante, natural de Java, que va a la Universidad de Hong-Kong, y un oficial de la Marina francesa, destinado por el Gobierno a hacer el recorrido del río Azul.

Aparece la gran ciudad esfumada en la niebla con sus originales edificios escalonados en la pendiente de la montaña, cuya cumbre se mete entre las nubes grises. A los lados del "D'Artagnan" se ven anclados trasatlánticos ingleses y franceses; toda la gran bahía, salpicada de botecillos, balandros y gasolineras llenos de viajeros que cruzan incesantemente de Hong-Kong a Kowloon y viceversa. Poco a poco se precisa y como que cobra relieve toda la perspectiva del panorama, que es grandioso; los edificios europeos, casas de seguros y enormes hoteles, a la salida del puerto ; más arriba, encajados en los huecos de las peñas o posándose en alturas casi inaccesibles, infinita variedad de elegantes hotelitos medio ocultos entre el frondoso ramaje de gigantes palmeras.

Ya está aquí el remolcador de la Compañía ondeando la bandera blanca y roja. Los pasajeros se preparan a visitar la ciudad cosmopolita levantada en pocos años por el esfuerzo británico y que llegó a ser considerada en algún tiempo como el primer puerto del mundo. Salimos barajados, ingleses, rusos, americanos, chinos, franceses y españoles.
Apoyados en la ligera baranda de la gasolinera, escuchábamos aquella mezcla de idiomas que nos hacía recordar la torre de Babel, cuando de pronto—iBuenos días, RR. Padres y Madres españoles! No es fácil describir lo que siente el corazón alejado de la patria cuando oye hablar su idioma.

Era el Rvdo. Padre Noval, Procurador de las Misiones Dominicanas españolas en el Extremo Oriente, quien venía en busca de los misioneros jesuitas y traía una carta de Wuhú para nosotras.Una de las buenas y amables religiosas de St. Paul de Chartres, estrecha nuestras manos con fraternal afecto y pretende llevarnos a su casa, que parece estar lejos del puerto. 

Se entabla una lucha de cortesía entre ella y el Padre español,  que lleva 32 año en este puerto y quiere obsequiarnos: en esta lucha vence el simpático dominico, que alquila un auto y nos lleva en lenta marcha hasta el convento de las religiosas canosianas.

La ciudad parece un inmenso parque atravesado por magníficos jardines, solamente comparables a los que vimos en Singapore. Son sus calles espaciosas, asfaltadas con tal per-fección, que más bien se asemejan a una alfombra gris tendida sobre el pavimento para silenciar los ruidos de los coches y respetar el sueño de de sus habitantes.
Las calles más estrechas son de típico sabor chino, con sus tiendas colgadas de rótulos chillones : indescifrables caracteres de un continuado jeroglífico ; sus variadísimos tipos de indumentaria, a cuál más original, desde el chino semidesnudo que lleva a los hombros la enorme pinga de la que penden dos grandes cestas, hasta el elegante mandarín de túnica ligera, blanca como la nieve, a través de cuyas largas aberturas laterales se ve el pantalón, blanco también, y muy amplio, de un corte que hace inconfundibles a los chinos aunque prescindan de la túnica.

Hemos subido una calle empinadísima y estamos a las puertas del convento de las religiosas italianas; un conjunto de edificios elegantes y severos de enormes proporciones, construídos a gran altura en la misma montaña
El vasto Colegio, con sus clases perfectamente graduadas, en las que reciben instrucción más de seiscientas alumnas de la colonia europea y otras tantas jóvenes chinas; además de las clases particulares y de adorno, se preparan para ingresar en la Universidad oficial. Las que estudian la carrera de piano van a ser examinadas este año por un tribunal venido de Londres Parece que en Hong-Kong no existe Conservatorio.
Las religiosas canosianas llevan aquí sesenta años. Los edificios actuales son del año 1910. Cuenta este colegio con buen número de profesoras seglares, que ayudan a las religiosas en la enseñanza; muchas de ellas son antiguas alumnas que voluntariamente prestan este servicio.

No queremos marchar de Hong-Kong sin visitar la Procura de los Padres dominicos españoles. Allí están, para salvar la distancia, los típicos palanquines, único vehículo indígena que nos queda por probar. El trote harto marcado de los conductores obliga al viajero a dar saltitos en el asiento al compás de aquella marcha originalísima. Prefiero el suave rodar del pus-pus ; pero dicen que éste no da resultado en las empinadas calles de esta población. Nos dejamos conducir por dos fornidos chinos: carga el uno en sus hombros con los brazos delanteros del palanquín y, sin darme tiempo para encoger-me y acomodarme, me siento levantada en vilo con un movimiento simultáneo de ambos conductores

La entrada al Convento es un soberbio jardín de flores y bien arregladas veredas ; altos pretiles sostienen innumerables macetas de flores ; Los PP. Noval y Suárez, nos relatan los horrores de la revolución china y los padecimientos sobrellevados por Monseñor Aguirre y los Padres y Madres españoles de su Vicariato.
Con qué gozo vemos sobre la mesita del recibidor revistas españolas que parecen saludarnos en nombre de los compatriotas que hemos dejado tan lejos.

Al "D'Artagnan”; lo vemos desde la terraza descansando en la bahía y como recobrando alientos para las últimas etapas de su carrera. Él no se muestra impaciente par llegar al fin: nosotros, los misioneros, no vemos el momento del desembarque definitivo en Shanghai para abrazar a nuestras Hermanas que allí nos esperan... Quiera Dios que nuestra llegada sea anuncio de paz, y atracción de este mundo inmenso hacia Jesús, Vida nuestra y Vida de todos los hombres.

2012/12/21

Viaje misionero alrededor del Mundo: 3- EN COLOMBO





 COLOMBO 1928
AGOSTO 27 (lunes). —Empieza a verse tierra de Ceilán. La llegada se anuncia para las diez de la mañana, y a esa hora ya está nuestro barco rodeado de gasolinos, remolcadores y lanchas. El puerto, es grandioso, cual corresponde a la isla de los Encantos, a la joya del Indico... Corno el "D'Artagnan" estará amarrado hasta el anochecer, bajamos a pisar tierra firme para ver de cerca sus maravillas.

Un indio llegó hasta nuestra cabina dispuesto a guiamos a, la ciudad. Vacilamos, pero al fin fuimos tras él, M. María Icíar, M. Teresita, Lola y yo. Salimos en el gasolino de "Messageries", mezcladas con mucha clase de gente... Gracias al indio, pasamos bien la aduana y cambiamos moneda. Nos llevó precipitadamente por una ancha calle y montamos un tranvía. qué gentes, qué peinados! Luego en pus-pus.

El convento del Hospital —de las Franciscanas Misioneras de María— monísimo ; la M. Superiora, austríaca, muy fina y muy culta, respiraba santidad atractiva. Visita a la capilla. y al enorme hospital. El calor, sofocante. La Superiora de la Casa de talleres, valenciana, vino a buscarnos. Visitamos los talleres, muy ordenados; el de la fabricación de hostias, donde elaboran diariamente de ocho a diez mil hostias. La Superiora valenciana, y otra Madre, de Guernica, nos acompañan al "D'Artagnan".

En el barco nos esperan con gran júbilo. Las amables Franciscanas suben hasta el puente y pasan un gran rato con nos-otras. Las despedimos con agradecimiento y algo de pena. Apenas marchan, nos avisan que en una lancha viene al "D'Artagnan" un Padre jesuita. ¿Quién será?... Es el Hermano Emilio López, a quien yo conocí en Bérriz años atrás y que vuelve de Wuhú a España en el "André Lebón".

SINGAPORE
SEPTIEMBRE, 2:
A las siete y media de la mañana, llegamos a Singapore. El paisaje, de lo más nuevo y pintoresco; Diminutas islas de un verde preciosísimo; pueblecitos de pescadores formados en el mismo mar, sobre estacas, al parecer endebles y quebradizas. La entrada, muy estrecha, como si pudiéramos tocarla desde el barco. Por ser ésta la ruta obligada a Oriente y Occidente, cruzamos de continuo con barcos mercantes y numerosos trasatlánticos.

Una religiosa que, al vernos, sube a bordo y nos invita a salir al convento de las Damas de St. Maur. Vamos todas en tres automóviles. El convento es precioso, con jardines llenos de altísimas palmeras. Encontramos en él a cinco españolas, naturales de Burgos. Nos enseñan toda la casa.

La población es tan linda,  que no nos cansamos de admirar sus bellezas. Hay calles estrechas y éstas son propiamente las que forman el barrio indígena ; tiendas bajitas ; puestos de fruta con tejaditos inverosímiles... ; tipos de todas clases, vestidos con variados y fuertes colores ; mahometanos, sacerdotes ; una multitud de lo más variada que imaginarse puede. Los nativos son altos, flexibles y de rostro inteligente y simpático.

Las calles que forman el resto de la población son ideales. Anchas, como las mejores avenidas de las más importantes poblaciones de Europa ; asfaltadas con una perfección asombrosa, se deslizan por ellas los autos y pus-puses como sobre una alfombra tersísima, sin un tumbo ni un tropiezo. A ambos lados de todas las calles, jardines bellísimos con vegetación exuberante y artísticamente cuidados. Los edificios, de arquitectura muy variada, con chalets coquetones de marcado gusto inglés.

Saludamos a un joven de Java que desde el primer momento conocemos que era católico por el cariño y respeto con que nos saluda.

2012/12/05

Messaje de MM Maturana: Dios Padre


La experiencia de Dios se va profundizando, hasta descubrir y vivir el gran misterio de nuestra fe:
Dios es nuestro Padre y todos somos hermanos, siendo Jesucristo el hermano mayor, su tesoro.
Que Margarita María, ahora que los contempla cara a cara nos ayude a tener esta gran vivencia de nuestra fe, y como ella pedía que lo descubran los que no lo conocen. Ella los situaba en China, Japón...pero ahora lse encuentran también cerca de nosotros, quizá en nuestra propia familia.
¡M. Margarita, intercede por nosotros!

2.2- Viaje misionero alrededor del mundo: Djibouti...Ceilán



AGOSTO 18. —Vemos la salida del sol, espléndida, como un globo de fuego que emerge del fondo del mar y amenaza abrasarnos. Hoy también será un día de prueba. Pido a Jesús que nos ayude a sobrellevar el calor con mucho espíritu y con salud... El calor estraga la parte física y moral. La meditación se reduce a hablar sencillamente con mi Dios ofreciéndole estas penalidades y otras que vendrán.

AGOSTO 19 (domingo).
Estamos a 14,51° latitud Norte, 42,13° longitud. El calor, abrumador, pero a ratos hay brisa. Lo extraño es que, a medida que el sol se retira, se siente el calor más pesado; de ahí que las noches sean horribles. Dicen que estamos a 48° a la sombra.

AGOSTO 20 (lunes). —A las cinco y cuarto de la mañana anclábamos en la rada de Djibouti.  Cuando la Misa terminó, subieron trepando varios negritos, desnudos, a todos los puentes.
Hablan lo que que ellos creen es francés, y suplican a los pasajeros les arrojen al mar monedas de dos francos, y a este precio se tiran desde la borda del puente más alto ; caen al mar como flechas y reaparecen al instante con la moneda en la boca, enseñando al sonreír una hilera de dientes blanquísimos. En el agua se sumergen, se pelean unos con otros, se sientan yo no sé cómo y parece que aquello es su elemento.
Se dan cuenta de nuestra presencia en el puente, y a él se encaraman, no por las escalas, sino por las cuerdas y palos del barco; son cinco muchachitos esbeltos, ágiles, con el pelo casi rubio y muy ensortijado, mirada inteligente y triste y aire suelto.
Les dimos un paquete de caramelos viejos que estaban destinados, por viejos, a endulzar las amarguras del mar Rojo y marcharon los cinco con los ojillos encandilados de pura alegría, a jugárselos al otro extremo del puente...
Cómo deseo que conozcan los altos destinos para que Dios nuestro Señor, Padre común de todos los ha creado. En estos pensamientos, me entrego a la meditación y pido instantemente a Jesús, al Hermano mayor la gran familia humana, que les haga llegar su luz y les enseñe quién es El, todo amor y vida verdadera.
Es ya noche cerrada cuando entramos en el bonito puerto, muy bien iluminado. Grandes boyas flotantes con sus lucecitas rojas y verdes, alumbrando las tranquilas aguas, que atraen a los pasajeros a la borda del puente.
Después de un rato de contemplación, vamos a dormir; a la una de la madrugada comienza el "D'Artagnan" su interrumpida marcha.

 AGOSTO 21 (martes). — navegando a toda marcha: Divisamos a grande distancia el dique flotante que los ingleses han construido en Liverpool para el puerto de Singapore. Lo desplazaban tres grandes remolcadores. 
   
AGOSTO 22 (miércoles). — Nos preparamos al balanceo. Los camareros cierran las ventanas de los camarotes porque algunas han entrado ya. Hasta el maitre d'hotel y algunos mozos están mareados; a mí me divierte el movimiento y no me canso de mirar el mar airado, imponente, sublime...

AGOSTO 24 (viernes). — Estaremos pasando frente a Goa. Yo tenía la ilusión de que divisaríamos algo de tierra, pero no vemos más que esta inmensidad de agua por la que navegó siglos atrás el apóstol de las Indias. iQuién me diera sus mismos anhelos, y aquel tesón continuado con que él trabajó por la gloria de Dios!
Sigue el viento silbando y el mar un poco alborotado. Los pececillos voladores salen a flor de agua, dan un vuelo corto y, disparados como flechas, se sumergen de nuevo en el mar. El sol, que está próximo al ocaso, ilumina sus escamas... Todos los pasajeros disfrutan de este bonito espectáculo, ya que hace tiempo no se ha visto ni tierra ni barco.

AGOSTO 25 (sábado).—La novedad del día es un aviso que desde por la mañana aparece en el sitio designado : "Se anuncia a los señores pasajeros que mañana domingo, a las diez de la mañana, habrá un oficio protestante en el salón de música de segunda y en él hablará en inglés la lider diaconisa Miss Armitt".
Ya el aspecto de esta señora inglesa que embarcó en Port Said, nos hizo creer que era alguna pastora protestante... Es una señora muy amable, que saluda a todo el mundo y aprovecha todas las ocasiones para hacer amistades.

AGOSTO 27 (lunes).—Empieza a verse tierra de Ceilán. La llegada se anuncia para las diez de la mañana, y a esa hora ya está nuestro barco rodeado de gasolinos, remolcadores y lanchas. El puerto, es grandioso, cual corresponde a la isla de los Encantos, a la joya del Indico... Como el "D'Artagnan" estará amarrado hasta el anochecer, bajamos a pisar tierra firme para ver de cerca sus maravillas.