2017/09/29

VIAJE MISIONERO ALREDEDOR DEL MUNDO- XIII. 8- WUHÚ, CHINA: VIAJE A JAPÓN



De Nanking a Shanghai

Enero 30, miércoles: Llegamos a Nanking a las doce, repitiéndose la gritería, los saltos del pontón al barco antes que éste atraque y todas las escenas alborotadas que contemplamos a nuestra subida por este lugar.
Cargando y descargando están ocho largas horas, que a nosotras nos parecen días, pensando si con tantas paradas llegaremos a Shanghai a tiempo para embarcar en el "Nagasaki-Maru", que sale el primero de febrero a las nueve de la mañana.

Jueves, 31: Fiesta de Nuestro Santo Padre. Poco podemos celebrar este gran día faltando la Sagrada Comunión, la Santa Misa y la compañía de alguna Comunidad de las nuestras. En cambio, me veo en este gran río de la China y pienso que mi Santo Padre me bendecirá por lo mismo que estoy sola tratando de extender el reinado de Jesús en las almas.

Durante el almuerzo nos dice el capitán que llegaremos a Shanghai a las seis de la tarde y me pregunta si es buena hora. Un poco extrañada, le digo que sí, ya que hasta el día siguiente no tenemos barco.

Aún tenemos otra parada en... no sé el nombre del puerto que hay entre Nanking y Shanghai. En una extensa rada, hay catorce barcos de guerra chinos, la mayor parte cruceros, y cañoneros los otros. Bajan muchos pasajeros a una gabarra que viene en su busca. En una hora levantamos anclas con rumbo a Shanghai.
A las seis en punto, cerrada ya la noche, nuestro "Kiang-Wah" se acerca al muelle de Shanghai.

La M. Margarita conoce bien los viajes por los ríos chinos en aquella época. Le toca subir y bajar, esperar, enlazar viajes...y pasar las fiestas en silencio, esta vez la del Santo Padre Pedro Nolasco que ere entonces el 31 de enero y ahora el 6 de mayo. Y su motivo es siempre "extender el reinado de Jesús".