2016/01/31

VIAJE MISIONERO ALREDEDOR DEL MUNDO-12,3: COLEGIO DE SAIPÁN




Viaje Capítulo XII- CAMINO DE VUELTA: 3-APERTURA DEL COLEGIO DE SAIPÁN

Para las nueve de la mañana ya están los alrededores del Colegio llenos de gente; son las alumnas que vienen con sus mamás, tías, hermanas y demás personas de su familia. Se les ordena en filas, no sin trabajo, y van ocupando el fondo de la clase las parvulitas, mientras las mayores se sientan en los pupitres y bancos.

Comienza el acto con la invocación del Espíritu Santo y un canto a la Santísima Virgen cantado por las mismas alumnas. Luego, la consagración a Nuestra Madre, leída en alta voz por el P. y repetida por los asistentes, después de lo cual el P. de la Fuente se dirige al pueblo y, en chamorro, le exhorta a bendecir a Dios por el beneficio que hoy le hace de tener un Colegio dirigido por religiosas para la educación de sus hijas. Se canta luego el himno Mercedario; y se marchan los Padres.

Comienza la tarea de repasar listas y examinar a las niñas en la lectura y escritura, a fin de hacer la división de secciones. Hay trabajo para todo el día.

Esta misma noche se, recibe la noticia de que el 20 (mañana) llega de Yap el barco, y el 21 sale para Yokohama. Con esto determinamos preparar todo lo necesario para la celebración de la primera Misa en la capillita del Colegio. ¡Qué prisas, qué afanes y qué entusiasmo tan fervoroso!

Ha quedado un oratorio que parece un estuche; limpio, sencillísimo... El gótico altar, con sus afiladas torrecillas, no tiene más adorno que el trabajo delicadísimo de sus bajorrelieves representando alegorías eucarísticas; seis macizos candelabros y el crucifijo a juego, colocado sobre el sagrario; sobre éste, e incrustado en la pared, el nicho recubierto de damasco azul y encerrando en él a la Inmaculada. Esta noche dormimos poco; el ansia de que Jesús llegase como Rey a posesionarse de su humilde trono, ahuyenta el sueño.
La M. Margarita, tiene la alegría de inaugurar en su primer viaje el Colegio de Saipán. Con que detalle cuenta el trabajo de preparación: "¡Qué prisas, qué afanes y qué entusiasmo tan fervoroso!" Ahora ya puede viajar, sabiendo que las hermanas van a continuar su obra, en aquellas lejanías, pero con el cariño de los nativos, y con la oración de Bérriz


2016/01/18

VIAJE MISIONERO ALREDEDOR DEL MUNDO: XII,2- AGRADECIMIENTOS EN SAIPÁN


XII,2- AGRADECIMIENTOS EN SAIPÁN




El 19 de diciembre, miércoles, se abre el Colegio para las alumnas que han ido matriculándose y que hasta ahora no sé admitían por falta de local.
Momentos antes recibo la visita de los consejeros del pueblo: son ancianos venerables, que ayudan al misionero .en sus funciones con la experiencia que tienen del carácter del pueblo en general y de las necesidades morales y materiales de cada individuo.

Vienen llamados por mí; quiero agradecerles lo mucho que han cooperado a levantar el nuestro Colegio, y por eso, además de los consejeros, vienen dos jefes carolinos y algunos chamorros de los que más parte han tomado en la obra.

Llegan vestidos de punta en blanco, incluso los carolinos, y después de admirar el precioso altar comprado en los talleres de Zika, wei, pasan al recibidor y se sientan alrededor de la mesa. Yo ocupo la cabecera y tengo a la H. María Loreto a mi derecha.

Yo les digo el deseo que tenía de conocerlos personalmente, y les doy las gracias por los buenos servicios que han prestado a la Misión, añadiendo que en la casa de Bérriz haré conocer sus nombres para que las religiosas los encomienden en sus oraciones. Me los dan muy ufanos; helos aquí:
Francisco de León Guerrero, José de los Reyes, Luis Tenorio, Ignacio Lairipi, Antonio Angaile, Mariano Pangelinan, Manuel Pangelinan, Vidal Arriola, Domingo Blanco y Vidal Camacho.
Hablan de España, del amor que le tienen y lo mucho que se precian de conservar las antiguas costumbres implantadas por los españoles. Cuentan luego cómo procuraron conservar la fe y la piedad religiosa cuando quedaron sin los misioneros alemanes. Mañana y tarde, a la hora de la Misa y del rosario, se congregaba el pueblo a toque de campana en la iglesia y rezaban las oraciones acostumbradas. A las otras islas llegaron pastores protestantes; a Saipán no entraron… Les despido rogándoles vuelvan a las diez, que será la apertura del Colegio, y deseo que asistan a ella en representación del pueblo.

Es extraordinaria la relación que se establece entre las hermanas y el pueblo de Saipán que no sabe cómo agradecer a la M. Margarita su presencia y la misión de las hermanas en la educación de las niñas y en la posibilidad de mantener y crecer en la fe que han mantenido desde los primeros evangelizadores españoles. Damos gracias a Dios por esta llamada a Berriz de este pueblo tan lejano, perdido entre el cielo y el mar...


2016/01/08

VIAJE MISIONERO ALREDEDOR DEL MUNDO: CAPÍTULO XII, 1- CAMINO DE VUELTA, SAIPÁN



DICIEMBRE 6 (jueves). — Llegamos a Saipán después de muy buen viaje.
Nos ocupamos en ordenar las listas de las alumnas matriculadas y resolver la difícil cuestión del derecho que tienen los japoneses a obligar a los nativos a asistir a las escuelas del Gobierno desde los ocho a los once años de edad. Para evitar conflictos, me voy a visitar al Sr. Gobernador, con un chamorro muy instruido, llamado Sablan, por intérprete.
El Gobernador nos recibe amablemente; le digo mis deseos de saludarle antes de dejar la isla, y después de varios preámbulos, tocamos, como al descuido, el punto capital del Colegio. Dice que el edificio actual de la escuela japonesa es insuficiente y que mientras se levanta uno nuevo, mirará con gusto asistan a la nuestra las niñas que por su edad debían ir a la de ellos. Además, para la admisión en la escuela japonesa, se mide con mucho rigor antropométrico a los niños, excluyendo a todos los que no están bien formados, y el Gobernador me pide, como favor, que las admitamos nosotras. Salimos contentas.

Los días siguientes continuamos ocupándonos de la distribución que ha de seguirse en las clases y trazamos algunos programas de labores, etc. 
Yo escribo cartas para echarlas a nuestra llegada al Japón. 

Visitamos también a personas bienhechoras del Colegio; al abuelo de Úrsula, que tiene a su mujer enferma, una anciana consumida por los años y las dolencias, que yace en una cama y que, al oírme hablar del cielo, se ríe dulcemente.
Vemos también al alcalde, Sr. Reyes, enfermo de parálisis hace cuatro años. Es carolino, de sangre española, muy favorecedor de la religión y de nuestro Colegio. Al entrar en la habitación, se notaba falta de oxígeno y un calor insoportable; es que no había una sola ventana, y esto, en Saipán, es como para morir de asfixia.
Además, el cuarto, convertido en oratorio, tenía encendidas más de doce velas, alumbrando una pintoresca gruta de Belén y multitud de cuadros de santos y santas, entre los cuales descollaba San Isidro en sitio de preferencia. El enfermo, tendido en el lecho, apenas puede moverse, pero se lee en sus ojos cuánto agradece nuestra visita. Lleva la enfermedad con gran resignación y comulga todos los viernes del mes.

La M. Margarita María va a dejar las Islas, y se detiene en Saipán para inaugurar el Colegio y dejarlo funcionando. En poco tiempo las Hermanas y los amigos han avanzado bastante en su preparación. En el relato se la ve tal cual es: Atenta, organizadora, cercana a las personas de toda condición, compasiva...y podríamos seguir...seguiremos acompañándola en su viaje.