2013/08/19

Viaje misionero alrededor del Mundo: 7,7- CON EL SR. ARZOBISPO

M. MARGARITA Y HERMANAS EN JAPÓN CON MONS. REGO Y EL P.FABER

No podemos resolver nada hasta vernos con el señor Arzobispo y saber si quiere darnos licencia para fundar aquí...
 Llegamos: una gran verja de hierro da acceso al jardín, que tiene muchos y bonitos paseos.  A la entrada del palacio hay una gran escalinata de piedra.
Pasamos a un gabinete, y en él nos encontramos con Mons. Álvarez, dominico español, Obispo de Shikoku, y el  P. Patrouilleau. Tras un agradable rato de charla en castellano, entra el Sr. Arzobispo y quedamos solas con él.

Me preguntó el número de Madres que van a Po­napé y, sonriendo, me dijo:
- "Y para Tokyo, Rvda. Madre, ¿no reserva usted algunas?".
-"Sí, Monseñor; si V. E. permite que fundemos, vengo determinada a ello".
-"Con mucho gusto veré en mis diócesis Madres Mercedarias españolas. ¿Tienen ca­sa...?".
- " i 0h, no, Monseñor, es tan difícil encontrarlas cerca de alguna iglesia!"
Entonces le hablamos del proyecto de Asakusa; encuen­tra la misma dificultad que nosotros ya veíamos: la gente que rodeará nuestro pequeño Colegio, y dice que hay que pensarlo bien. Que si él pudiera, con gusto nos cedería parte de sus terrenos para que levantásemos junto a la suya nuestra casa...
Yo pensé que no había comprendido bien porque la proposición me pareció demasiado buena. Recordé a Monseñor que era la fiesta de Santa Teresita y, muy conmovido, dijo que consideraba como un favor de la santa el habernos recibido en su día. Yo, en mi interior, la invocaba con frecuencia.

Luego visitamos la Catedral y la preciosa gruta de Lour­des que está tras ella. Está tan bien imitada, que parece nos encontramos a orillas del Gave, en el lugar mismo de la aparición. Recé, muy conmovida, a la Santísima Virgen, que parecía decirme confiara en Ella.
Marchábamos ya, y tropezamos con un anciano sacerdote: era el antiguo Arzobispo, retirado ya de su oficio de Pastor y Prelado. Disertó sobre el país vasco, sobre la guerra carlista, en la que él tomo parte, y no sé cuántos temas más. Por fin nos despedimos: estábamos ansiosas por co­municar a las demás hermanas la buena acogida del Sr. Arzobis­po y los sueños a que dieron lugar sus palabras de esperanza. La misma noche empezamos otra novena a Santa Teresita para que terminase felizmente lo que ella había empezado.

A las cinco de la tarde nos visitó el Sr. Yamamoto. Con gran interés oyó nuestros planes de estudiar el japonés a conciencia y de establecer un Colegio. Entre otras cosas, dijo que podíamos implantar en nuestra Casa los Ejercicios Espiritua­les para señoras, obra desconocida aquí; y, al decirle yo que me parecía excelente idea, añadió que nosotras éramos las lla­madas a establecerla.


2013/08/09

Viaje misionero alrededor del Mundo 7, 6- SEGUIMOS BUSCANDO CASA




7,6
Octubre 3, 1929.-Santa Teresita del Niño Jesús.

Desde la mañana presiento que la Santa Misionera va a hacer caer su lluvia de rosas sobre nosotras y a ella me encomiendo.
 Salimos muy de mañana para ver el terreno que los jesuitas tienen en Asakusa y que, en su bondad, nos le ofrecen para edificar una casita provisional.
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Es sumamente pequeño, pero hablamos de que la casa puede tener tres pisos, y la ventaja de tener la iglesia a un paso, me hace olvidar otros inconvenientes. 
Visitamos ésta: es espaciosa, limpia y muy ordenada, con esteras japonesas en el centro, por lo que hay que descalzarse para entrar.

Me gusta la iglesia; el barrio es todo católico, de gente obrera.
No será fácil encontrar una familia que pueda su hija recibir lecciones de adorno.
Delante de la iglesia hay un patio espacioso en el que juegan los niños de una escuelita católica que está a la derecha.
Cuando pasamos por delante de sus puertas, están los parvulitos haciendo una gimnasia graciosísima con dos maestras jóvenes, católicas también.
  
No podemos resolver nada hasta vernos con el señor Arzobispo y saber si quiere darnos licencia para fundar aquí.
                                                                                                              Margarita María Maturana  

2013/08/07

Viaje misionero alrededor del Mundo 7,5: ALEGRÍA POR SER CRISTIANA

ALEGRÍA POR SER CRISTIANA




7,5-Bautismo y primera Comunión de Ana María

SETIEMBRE 30 (domingo). —Una fiesta conmovedora tiene hoy lugar en la capilla de las hermanas donde estamos alojadas. Una jovencita japonesa que hace tiempo se prepara para el bautismo, entra hoy en la Iglesia.

Luce su precioso kimono de crespón de seda verde claro y su lujosísimo obi, colocado hoy de una manera especial.

La iglesia está llena de católicos muy atentos a las ceremonias simbólicas del bautismo de adultos.

La nueva cristiana llora largo rato emocionadísima al oírse llamar "hija de Dios Nuestro Señor; hija de la Santa Iglesia"...



Si pronto cayera el agua del bautismo sobre la frente de todos los japoneses…nadie sabe la hora marcada por el Señor para recibir en sus brazos a esta noble nación.



La joven japonesa cambia su nombre por el de Ana María y, limpia por las aguas bautismales, recibe por vez primera la Sagrada Comunión.

Todos los de su familia no son cristianos: quiera Jesús atraerlos a su conocimiento y amor.