Obtuvieron
la dispensa de la clausura para las misioneras, una bienhechora de Elorrio,
Dña. Victorina de Larrínaga, se
ofreció para financiar la construcción de un colegio en Wuhu, (China),
las hermanas estaban dispuestas para ser enviadas, y sólo faltaba la admisión
del Vicario Apostólico de Anwuei para hacer público
el proyecto y preparar la expedición.
En febrero de
1925 llegó por fin su respuesta tan esperada, admitiéndolas en la misión de
Wuhu. La noticia levantó “mucho ruido” dentro y fuera, y empezaron a darse a
conocer como Mercedarias Misioneras.
El mismo Vicario
vino a conocerlas y les dijo que ya podían preparar la expedición misionera
para septiembre de 1926. El Vicariato se
encargará de acomodarles una casa
hasta que
esté terminada la construcción del Colegio.
Su misión
principal será la formación
de las Presentandinas, vírgenes chinas que ayudan a los misioneros en sus tareas y que
están ejerciendo una enorme influencia
en sus distritos. Son maestras graduadas en un plan
de cuatro años.
Comentarios
Publicar un comentario