VIAJE MISIONERO ALREDEDOR DEL MUNDO- CAP.12: 8-Shangay-Wuhu por el río Azul
VIAJE MISIONERO-
CAP.12: 8-Shangay-Wuhu por el río Azul
CAP.12: 8-Shangay-Wuhu por el río Azul
Salimos medio sordas de aquella baraúnda; montamos en auto
con el P. Iruarrízaga y vamos camino de Zi-ka-wei, casa de los jesuitas. Apenas echamos a andar, nos
pregunta el Padre cuándo esperamos salir para Wuhú.
—En cuanto haya barco, Padre; lo antes posible.
—Pues barco tienen ustedes hoy y mañana.
—Entonces, si hay pasajes, salimos hoy mismo.
Oído esto, para el auto delante de la agencia; le esperamos
unos momentos, y vuelve con los pasajes en la mano. Alegrísimas de la
oportunidad con que hemos llegado, charlamos y reímos con sus ocurrencias, y
antes de pensar en ello nos encontramos ante el conocido puente que da entrada
al convento de Madres Auxiliadoras. Saludamos a las MM. Provincial y Superiora,
que se muestran interesadísimas por saber noticias de nuestro viaje a las islas;
se lo referimos a grandes rasgos; visitamos a Jesús Sacramentado; cenamos con
el P. Iruarrízaga, y... de nuevo al auto que ha de conducirnos a otro muelle y
a otro barco desconocido.
Es el "Suiwo",
de la "Indo-China Steam Navigation C°". Nos despedimos después de
inspeccionar la cabina, que es bastante buena, y el modesto saloncito que hace
oficios de comedor, fumador y salón de señoras. El pasaje se reduce a cinco jóvenes
chinos que parecen estudiantes; una jovencita alemana que viaja sola y dos matrimonios
americanos que, a juzgar por las trazas, son pastores protestantes, con sus
respectivas pastoras y pastorcitos. No entablamos conversación con ellos; con
la joven alemana, sí.
ENERO 8 (martes). —El frío nos obliga a quedarnos en la
cabina, impidiéndonos gozar del bonito paisaje con que se adorna el río Azul en
sus dos riberas. Desde la ventanilla del camarote, vemos algo, a ratos. Las
orillas de este gran río piérdanse muchas veces de vista, dando la sensación de
que nos hallamos en alta mar. Las aguas, de un color cenagoso, tienen más flujo
y reflujo de lo que yo me hubiera imaginado.
Durante todo el día no se ha visto en lontananza más que una
montaña; la costa, bajita y con bastantes árboles, una línea grisácea perdida a
trechos entre la niebla.
ENERO 9 (miércoles). —Para las nueve y media llegamos a Nanking, que es una bonita población de
aspecto europeo, con grandes fábricas que denotan la importancia de su
industria, y mucho movimiento de barcos chinos, japoneses, franceses e
ingleses. Aquí fueron los grandes desastres del año pasado contra los
extranjeros.
No hay espera, no hay descanso, si hay barco hoy mismo...Esta es la M. Margarita, decidida, en marcha hacia lo que hay que hacer sin disculpas...y comienza su entrada en China por el río Azul. Las hermanas la esperan ya.



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