Viaje misionero alrededor del Mundo- Japón 7,9: Flores y cantos
OCTUBRE 14 1929 (domingo). —Las religiosas Damas
de St. Maur nos llevan a ver la exposición de flores que tienen hoy en una
gran sala del Colegio. Las alumnas dan clase particular de la manera de
arreglar flores para salón, etc. La dan dos veces por semana. Hay una serie de
reglas teóricas para ese arte, aquí muy apreciado.
El gusto y la estética japonesa
varían por completo del gusto nuestro; así lo vemos en la exposición de hoy. Hay más de cincuenta
caprichosos jarrones, cestitas, platos hondos adornados con flores naturales,
mezcladas con gruesos troncos de
arbustos de aspecto seco. La dirección de las flores es siempre inclinada a un
costado, dejando completamente desnudo el resto del búcaro. De ordinario, en el
ramo no debe haber más de tres flores. Requiere mucho estudio este adorno doméstico,
que ellas hacen con arreglo a todo su ceremonial.
En seguida de comer voy a una
casa que las Madres tienen en un barrio apartado de Tokyo, a la que llaman
Kohenshi. Es muy grande, aireada y llena de sol; tienen unas cuarenta niñas de la Santa Infancia
y unas pocas pensionistas que hacen sus estudios en Tokyo.
Por la noche, las niñas de
Futaba nos obsequian con una veladita de puro estilo japonés, que a mí me
encanta. La mayor parte de los números son cuadros vivos representando costumbres
y trajes antiguos del Japón: cortesanos de dos y tres siglos atrás; tañedoras
del okoto, etc. Interesantísimo para mí; las artistas vestían trajes
lujosísimos de gran valor.
Al final cantaron la Marcha Real
española, primero con la letra de "La Virgen María", y luego con esta
japonesa :
I-Harubaru to furusato hanaretezo
kitari tamo Ispania no Madres wo,
Warera wa yorokobi mukaen.‑
II-Nihon no hito no tamashii o sukuwantote
Jesus no tame
kimaseshi,
Madres no tamen ni inoran.
III-Jesus no mikokoro no tokumi aishi tamo
S. Marugarita o koso, iwawan,
Banzai banzai.
Que quiere decir:
I. Sed bienvenidas, oh Madres
españolas,
que habéis venido a países tan
lejanos de vuestra patria.
II. Nosotras rogamos por estas
Madres
que han sido enviadas para
salvar las almas de los japoneses,
llenas de amor a Jesús.
III.Felicitamos también a la M. Margarita,
a quien tanto ama el Corazón de
Jesús. Banzai (i Viva!).
Margarita María Maturana



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