¡VEN ESPÍRITU SANTO!
En Pentecostés celebramos el descenso del Espíritu Santo y el inicio de la actividad de la Iglesia. La fiesta de Pentecostés es uno de los Domingos más importantes del año, después de la Pascua. En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, después la unieron a la Alianza en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto. En el calendario cristiano con Pentecostés termina el tiempo pascual de los 50 días. Los cincuenta días pascuales y las fiestas de la Ascensión y Pentecostés, forman una unidad. No son fiestas aisladas de acontecimientos ocurridos en el tiempo, son parte de un solo y único misterio. Pentecostés es la conclusión de la cincuentena pascual: una fiesta de plenitud y no de inicio.
La fiesta de Pentecostés, es el segundo domingo más importante del año litúrgico en donde tenemos la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.
Que el Espíritu nos invada de nuevo con más fuerza, para ser testigos de Jesús en todas las situaciones de nuestra vida. ¡VEN ESPÍRITU SANTO!

